30/3/09

UNAS DE ESDRÚJULAS


Había una vez un mundo mágico
y los personajes eran fantásticos
¡Qué agradable era la música!
pues el país era lunático.
Había una isla que tenía un plátano
¡Pero aquello era fantástico!
Había muchas águilas
y un espectáculo de hipopótamos
en el circo a los leones
los domaban con látigos.
Laura

Yo tengo una brújula,
la perdí en unos árboles,
después se la llevó un águila,
se le cayó en el Mediterráneo,
llegó a Málaga,
se la encontró un lunático.
Dani Arce

Descubrí un lunático
que venía del Mediterráneo
un miércoles por la tarde.
De su chaqueta sacó un hipopótamo
que era carnívoro.
Él era mágico
descubrió el petróleo
y vivió en Málaga.
Nora

Después iré a echarle a mi coche un poco de petróleo
también a comprar el periódico.
Me da un poco de miedo, el dueño está lunático.
Esta tarde tengo cita con el médico.
Iré a la frutería a comprar plátanos,
luego iré al zoo de Málaga,
lo que quiero es ver águilas.
¡Eh, se me olvidó decir que hoy es miércoles!
Ismael

28/3/09

UN COFRE LLENO DE SORPRESAS

Marina estaba con su abuela mirando como llovía por la ventana, estaba triste. ¡Abuela, estoy aburrida! La abuela le dijo: Haz los deberes. Ya los he hecho. Ponte a pintar. Ya he pintado. Ponte a jugar. Ya he jugado.
La abuela que estaba en el cuarto limpiando le dijo: Ven a ayudarme. La niña fue al cuarto y vio un cofre que había sacado la abuela del armario.
¿Qué es eso, abuela? Un cofre lleno de sorpresas. ¿Puedo verlo? Sí, pero ten cuidado que son los recuerdos de mi familia.
Al abrirlo vio pesetas, anillos antiguos, vestidos antiguos, monedas, cromos de muñecas, collares de perlas, cartas de su abuelo que le escribía a su abuela cuando eran novios.
¡Cuántos recuerdos de una vida! dijo la abuela.
Marina miró a la abuela y le dijo: Cuando yo sea mayor tendré un cofre como el tuyo, lleno de sorpresas y recuerdos.
Marina




EN CASA DE MARINA


En la casa de Marina
entró una golondrina,
esa golondrina
era de gelatina.
La golondrina
entró en la cocina
para coger la chocolatina,
luego se fue a la colina,
en esa colina
había una gallina,
esa gallina
se convirtió en pegatina.
Entonces buscaron una medicina
que estaba tras la cortina.
Érika

20/3/09

DUENDENIEVES Y LAS SIETE BLANCANITAS

Érase una vez un duendenieves que vivía en una montaña muy alta y alejada del mundo. Le gustaba estar solo, sin que nadie le molestara. Tenía su casita muy bonita, pero un poco desordenada. A él no le gustaba bañarse y la verdad, olía un poquito mal. Un día cuando salió a recoger frutas al campo se encontró por casualidad a 7 lindas blancanitas que se habían perdido en el bosque. Todas lloraban desconsoladas, así que al pobre duendenieves le dio tanta pena que las invitó a vivir en su casa. Cuando llegaron y notaron que no era aseado le obligaron a bañarse, lavarse la roña y ordenar toda la casa y en un par de semanas duendenieves y las 7 blancanitas vivieron felices y contentos.
Alberto

DUENDENIEVES Y LAS SIETE BLANCANITAS
Duendenieves era un pequeño duende que vivía en el tronco de un árbol en un bosque. Allí se había construido una pequeña casita. Duendenieves vivía solo. Estaba un poco triste porque no tenía ningún amigo con quien jugar. Como era muy pequeño no conocía el bosque en el que vivía. Su deseo era verlo desde arriba, pero no sabía volar. Durante el invierno no salía pues hacía mucho frío y llovía a menudo.
Un día, al llegar la primavera, escuchó unos ruiditos y salió a la puerta de su tronco. Vio a siete Blancanitas que volaban alrededor de su casa. Tenían las alas de hermosos colores y volaban con mucha elegancia. Para que os hagáis una idea, son parecidas a las mariposas que vosotros conocéis. Duendenieves las invitó a su casa a merendar. Las Blancanitas se ofrecieron a darle un paseo por el bosque. Duendenieves se montó en una de ellas y así pudo ver desde el cielo el gran bosque en el que vivía. Vio que el árbol que él habitaba era el más alto y frondoso de todos.

Alejandro

UN VIAJE EN GLOBO
Había una vez un hombre muy rico, pero al mismo tiempo muy astuto. Cuando era pequeño su padre le contó un cuento en el que unos hombres daban la vuelta al mundo en tres años. El hombre un día hizo una apuesta con sus amigos, se propuso dar la vuelta al mundo en 80 días. Viajó en barcos, aviones, trenes, autobuses... Pero cuando tuvo que ir a su ciudad viajó en globo. Fue fantástico. Vio muchas cosas, su sueño era viajar y eso es lo que pasó. Ya no era astuto, sino que era bueno.
Delia
UN PASEO EN GLOBO
Un día soleado mis amigos me invitaron a subirme en un globo. El globo era del color del arcoiris, su cesta de mimbre y sus bolsas de arena. Llevamos un picnic para la merienda, y vimos casas, campos, pajaritos a nuestro lado y subimos más y vimos nubes que parecían bolitas de algodón. Me gustó tanto que parecía que estaba andando por el cielo. Así comprendí la libertad de los animales.
Lázaro
LA MUÑECA Y EL PÁJARO

Había una vez un pájaro que entró en mi clase, dio unas cuantas vueltas alrededor de las mesas de mis amigos y todos estábamos encantados por ver tan lindo pájaro. Pero no éramos los únicos que observábamos al intruso revolotear, nuestra amiga la muñeca también lo vio y de su hermosa cara salió una sonrisa, pero también una ligera tristeza cuando nuestro amigo el pájaro se marchó por la ventana para descubrir un mundo fascinante.
Erik.

LOS CARAMELOS MÁGICOS

Había una vez unos caramelos con poderes mágicos que esperaban en el mostrador de una vieja tienda de golosinas que se encontraba frente a la fuente de un pueblo en las afueras de Málaga.
En ese pueblo un ladrón de caramelos quería llevarse todas las golosinas para fastidiar a todos los niños de la zona.
Se preparó para robar las golosinas por la noche para que nadie le pudiera oír, pero fue entonces cuando los caramelos mágicos que estaban en la tienda vieron entrar al ladrón de golosinas, esperaron a que se acercara al mostrador y entonces cuando el ladrón ya había cogido la mayoría de los bombones, chocolatinas, piruletas, chupa-chups, chicles y paquetes de patatas, los caramelos mágicos, que contenían en su interior unos polvos pica-pica, se dejaron caer en el mostrador. Cuando el ladrón iba a escapar sin que nadie se diera cuenta los caramelos se partieron y al salir el polvo pica-pica, el ladrón tuvo que estornudar y así el dueño de la tienda pudo oírlo y llamar a la policía y pudieron detener al famoso ladrón y así todos los niños fueron felices y comieron... GOLOSINAS.
Fali.