28/4/09

EL SEÑOR BIGOTES


Había una vez una ciudad llamada Duendilandia donde vivía un gato al que le gustaba cenar duendes. Ya habían pasado cinco días y no cogía ninguno, pero vio uno pasar y le empezaron a sonar las tripas de hambre. El duende lo vio y salió corriendo, pero el gato lo pilló y se lo comió y se atragantó de lo gordo que era. Su dueño tuvo que llevar al veterinario al señor Bigotes.
Agustín

PREPOSICIONANDO


A la escuela vamos cada día
ante la montaña entonamos nuestra melodía
bajo mi clase está la antigua seño
con los niños más pequeños
contra cuarto al fútbol jugamos,
de jugar estamos cansados
desde ahora vamos a pintar
en el cuaderno a dibujar
entre todos un buen equipo formar,
hacia la clase de música iremos
hasta que suene el timbre nos quedaremos
para irnos tenemos que recoger
por las escaleras bajaremos sin correr
según nos comportemos, ganaremos o perderemos
sin descanso trabajaremos
sobre las dos nos iremos
tras un duro día descansaremos.
Escrito entre todos