26/3/10

UN HUMANO SIN HÚMERO


Érase una vez un humano que había nacido sin húmero y los niños del colegio se reían y se burlaban de él. Al humano llamado Gonzalo lo querían humillar.
Cuando llegaba a su casa siempre tenía muy mal humor.
Le operaron y le pusieron el húmero y ya en el colegio nadie se burlaba de Gonzalo y todos se hicieron amigos.

Daniel Rubio

HUMMMMM!


En una casa había una chimenea y salía mucho humo. Al niño de esa casa se le partió el húmero y lo llevaron al hospital. Dentro había mucha humedad y el niño tenía muy mal humor porque lo iban a hornear, pero al final lo curaron y el mal humor le desapareció al niño aquel.

José Ángel Valenzuela

UNA NUEVA FAMILIA

Érase una vez un niño huérfano que estaba en el orfanato. Estaba muy triste porque dos familias lo habían rechazado. Una familia deseaba tener un hijo y al llegar allí vieron a ese niño y lo adoptaron. El niño infeliz se fue con sus nuevos padres a su casa de campo. La casa tenía un huerto, conejos, pájaros y gallinas que ponían huevos. También había un campo con hierba, hierbabuena...
Y lo mejor es que cuando le daba la luz parecía hielo. Cada día el niño se iba acostumbrando más y cuando ya pasó un tiempo se dio cuenta de que lo importante era la familia.

Fali Carmona

23/3/10

¡A TRABAJAR!

Érase una vez una huerta con muchísimos hierbajos. Carahuevo, ese era el nombre del señor, vivía allí. Tenía dos huérfanos, uno se llamaba Mario y el otro Juan. Juan era muy vago, Mario muy trabajador.
Los dos hermanos estaban jugando y el padre los llamó y les dijo:
-Juan, Mario, ayudadme con la leña.
Cuando Juan iba a cogerla se resbaló con un hielo. ¡Vaya! para una vez que hago algo me resbalo con el hielo -comentó. Pero cuando se iba a levantar miró al suelo y vio una huella muy rara. La siguió y encontró un hueso y a su lado había un hada. Estaba llorando y Juan le preguntó:
-¿Qué te pasa?
-Que me han echado del mundo de las hadas- contestó llorando.
-¿Por qué?- preguntó otra vez.
- Por hacer huelga ya que tenía un trabajo muy duro y cansado.
Entonces el hada le dijo dónde estaba su país y el niño pidió que por favor le dieran un día de descanso. Lo pensaron y dijeron que de acuerdo. El hada le dio las gracias y Juan volvió a su casa con ganas de trabajar.

Laura Antúnez Sánchez