Érase una vez un niño huérfano que estaba en el orfanato. Estaba muy triste porque dos familias lo habían rechazado. Una familia deseaba tener un hijo y al llegar allí vieron a ese niño y lo adoptaron. El niño infeliz se fue con sus nuevos padres a su casa de campo. La casa tenía un huerto, conejos, pájaros y gallinas que ponían huevos. También había un campo con hierba, hierbabuena...Y lo mejor es que cuando le daba la luz parecía hielo. Cada día el niño se iba acostumbrando más y cuando ya pasó un tiempo se dio cuenta de que lo importante era la familia.
Fali Carmona
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